Max Aub en Rocafort

Max Aub, en 1933. Foto: maxaub.org

Max Aub recurrió a la ficción para reivindicar y homenajear la figura de Antonio Machado, al que imaginó (junto a García Lorca) como académicos de una virtual Academia de la Lengua Española, en el caso de que la guerra hubiera tenido otros vencedores y otros vencidos. Una ficción que Antonio Muñoz Molina utilizó, en su discurso de ingreso a la Academia en 1996: “En 1956, Max Aub, en su exilio de México,  imaginó con menos sarcasmo que melancolía la ceremonia de su toma de posesión como académico, redactando un discurso que se titulaba El teatro español, sacado a la luz de las tinieblas de nuestro tiempo, y al que habría respondido otro académico tan imaginario como él, su amigo Juan Chabás, quien además, en la fecha supuesta del discurso ya había muerto. En la Academia en la que Max Aub imaginó que ingresaba en diciembre de 1956 faltaba Antonio Machado, que no habría muerto en el invierno atroz de 1939, sino mucho después, serena y dignamente, en un futuro falso, pero muy razonable, tal vez a principios de los años cincuenta, después de haber sido director del teatro Nacional. Un discurso no terminado nunca se corresponde con otro concluido, pero sólo en la imaginación.”

Como recuerda José Luna Borge en su artículo Machado, hoy: magisterio literario y ejemplo ético Max Aub, en su  Manual de Historia de la Literatura Española  plantea que si Unamuno representó un modo de sentir y Ortega un modo de pensar, Machado representa un modo de ser, y completa su retrato:, “la estirpe romántica, la sencilla bondad, el vigor intelectual y la sincera melancolía”.

Pero la referencia que posiblemente más nos interesa es la descripción que hace de Machado y de Villa Amparo en su libro Campo de Almendros, por boca de uno de sus personajes. Max Aub, que visitaba frecuentemente a Machado en Rocafort en su calidad de Secretario del Consejo Central de Teatro (Machado era vicepresidente honorario), conocía bien Villa Amparo.

… Al parar en Rocafort, se le fue el recuerdo hacia don Antonio Machado, un día que fue a verle, a poco de casarse con Asunción, con ocho días de permiso, con algunos del Teatro Universitario. Aquel hombre viejo, desdentado, en su sillón de felpa raída, le dio sensación de camino, de estar siempre caminando. Hablaron de las colinas verdes de Espeluy. Tres arrugas al sesgo le dibujaban la boca, caída por falta de dentadura; la barba, de días. Delgado -por el traje que le quedaba ancho, la camisa desbocada-. chupadas las mejillas, los hombros salpicados de caspa. Su resignación tranquila, con su hermano Manuel clavado en e] costado. Manuel, vivo, en Burgos. Don Antonio, enterrado en Francia. Nadie le habló de su hermano pero él sí, con su sevillano cecear:

– Mi amigo Cassou tiene un drama. El drama de un soldado. Hoy se podria representar. Es de Manolo y mío Pero yo lo firmaria solo. A él le podrían molestar.

Los ralos pelos canos hacia atrás, despeinado, la frente casi calva. todo él imagen del cansancio, la mirada velada, sin las viejas gafas que se puso luego para ver de cerca un programa que le traían.

Unas niñas corrían de aquí para allá; Pepe, su hermano, pasó sosteniendo a la madre -todos de negro- yendo hacia los adentros por el pasillo ancho, embaldosado. Los muebles eran viejos, de mal gusto: la villa de un valenciano a medio enriquecerse o rico, tal vez. El jardin delantero con sus macizos y arriates cuidados a medias, circundados de azulejos modemos; todo destartalado. Pero la huerta olia a maravilla; más allá. unos árboles altos partian el horizonte que ya se presentía marino ..

Naranjos y fuente. El pueblo a la espalda y la espalda del mar, delante, adivinada. Salió don Antonio a acompañarles hasta lo alto de la escalinata, arrastrando los pies.
-Escribiré versos sobre Valencia. Cuando me marche de aquí. Siempre ha sido así. El recuerdo es una gran fuerza.
El recuerdo. el recuerdo de Asunción, más fuerte que si estuviera sentada frente a él en el trenecillo. Godella, Burjasot, la estación del Puente de Madera.

 

Foto: maxaub.org

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s